¿Qué expone el dominio de su empresa?
Escriba su dominio y revisamos en vivo, desde su navegador, lo que cualquiera puede ver de su correo y su DNS, con un semáforo y lo que significa para su negocio. Es una revisión pasiva de información pública, no una prueba de penetración.
Revisión pasiva del dominio de su empresa
Lo que esta revisión no puede ver
Un navegador sólo puede leer información pública de DNS y comprobar si un sitio responde. Para lo demás hace falta una revisión con usted, y no la fingimos aquí.
- Encabezados de seguridad del sitio (HSTS, CSP, X-Frame-Options…): el navegador no permite leerlos de otro dominio.
- Detalles del certificado (vencimiento, emisor, versión de TLS).
- Puertos y servicios abiertos: no hacemos escaneo de puertos.
- Subdominios olvidados y su estado.
- Si sus contraseñas o correos aparecen en filtraciones conocidas.
- Versiones de software y vulnerabilidades en sus servidores o sitio.
- Si existen otros selectores DKIM además de los comunes que probamos, y el contenido del archivo de política MTA-STS.
- Todo lo interno: equipos, accesos, respaldos, cómo se capacita al equipo.
Qué revisamos
- SPF: si existe, cómo cierra (-all o ~all) y si respeta el límite de 10 consultas DNS.
- DMARC: si existe y qué política aplica (observar, cuarentena o rechazo).
- DKIM: si hay firma en los nombres de selector más comunes.
- MX: quién recibe su correo.
- CAA: quién puede emitir certificados para su dominio.
- DNSSEC: si las respuestas de DNS de su dominio están firmadas.
- MTA-STS y TLS-RPT: si se exige cifrado al correo que llega a su dominio.
- HTTPS: si su sitio responde con un certificado que el navegador acepta.
Cómo calculamos esto
- Todo se consulta desde su navegador, con DNS sobre HTTPS: primero a Cloudflare (1.1.1.1) y, si no responde, a Google (8.8.8.8). Son consultas públicas, las mismas que haría cualquier servidor de correo.
- Semáforo: verde, el punto está bien; ámbar, mejorable; rojo, conviene atenderlo pronto; gris («dato»), no se puede juzgar o es informativo. El color nunca va solo: cada resultado trae su etiqueta.
- SPF y DMARC pesan más porque de ellos depende que alguien pueda suplantar su correo. Un resultado general rojo requiere al menos un punto en rojo; ámbar, un punto ámbar en SPF, DMARC, DKIM o HTTPS, o CAA y DNSSEC ambos mejorables; si no, verde.
- DKIM se busca sólo en los nombres de selector más comunes. Si no aparece lo marcamos «no verificable», nunca «falta»: cada proveedor usa su nombre y no hay forma pública de listarlos.
- HTTPS: intentamos abrir su sitio. Si el navegador lo logra, el certificado es válido y vigente; no podemos ver encabezados como HSTS ni detalles del certificado. Si falla, lo marcamos mejorable porque puede deberse a muchas causas.
- DNSSEC y CAA se consultan en el dominio principal estimado (por ejemplo, empresa.com.mx), con una regla simple porque no usamos la lista pública de sufijos. Si su dominio es poco común, el resultado de esos dos puntos puede no corresponder.
Le decimos con claridad lo que un navegador no alcanza a ver. Para eso sirve la llamada: lo revisamos con usted, con su autorización y con las herramientas adecuadas.
Los resultados son de la fecha de la revisión: el DNS cambia. Si corrige algo, vuelva a revisar.
Revisemos su resultado juntos.
En treinta minutos repasamos cada punto, le decimos cuáles importan para su operación y qué falta por mirar desde dentro.
Déjenos escucharlo.
Encontraremos las áreas de oportunidad y le propondremos mejores procesos, automatizaciones o soluciones a la medida. Son treinta minutos, sin presentación de ventas: sale de la llamada con una lectura concreta de su operación, decida o no trabajar con nosotros. Y si no somos la firma adecuada, se lo decimos ahí mismo.
Treinta minutos, en el horario que le convenga.
En un día hábil.